domingo


Jan Erik Vold [Oslo, 1939]

Estás enamorado de mí
me preguntó ella
por la noche soñé

que le sostenía la cabeza
con las manos y que le hacía
un corte con la navaja de afeitar

debajo de cada uno de los ojos
sí dije
creo que lo estoy.
  

lunes


Atardecer
(Leopold Staff)

Estoy echado en un bote
en la quietud de la tarde.
Estrellas sobre mí
estrellas junto a mí
estrellas dentro de mí
Os invito al universo paralelo de la fotografía bisal:



¿Sabes esa foto que no te gusta porque sale movida?
Prueba a moverla aún más, la luz es la diana.

Más información en el blog:
fotografiabisal.blogspot.com
o buscando en Google

jueves

LXXXVIII


EN EL BARCO

Ciertamente se le parece
este pequeño apunte hecho a lápiz.

Dibujado con prisas, en la cubierta del barco,
una maravillosa tarde.
En torno nuestro el mar de Jonia.

Se le parece. Pero en mis recuerdos es más bello.
Era sensible hasta el extremo de sufrir,
y ello iluminaba su expresión.
A mi memoria vuelve más hermoso
ahora que mi alma lo evoca fuera del tiempo.

Fuera del tiempo. Es tan antiguo todo...
el dibujo, el barco y la tarde.

Konstantino Kavafis
Traducción José María Álvarez

lunes


SOBRE LA VIOLENCIA
Al río torrentoso lo llaman violento
pero al lecho que lo comprime
nadie lo considera violento.



LA MÁSCARA DEL MAL
Sobre mi pared hay una talla japonesa de madera.
Es la máscara de un demonio del mal, pintada en laca dorada.
Lleno de compasión observo
las venas hinchadas de las sienes, que revelan
el esfuerzo que exige ser malvado.

De 80 poemas y canciones

Bertolt Brecht

martes

“ - Porque nuestro mundo no es el mundo de Otelo. No se pueden fabricar coches sin acero; y no se pueden crear tragedias sin inestabilidad social. Actualmente el mundo es estable. La gente es feliz; tiene lo que desea y nunca desea lo que no puede obtener. Está a gusto, a salvo; nunca enferma; no teme la muerte; ignora la pasión y la vejez; no hay padres ni madres que estorben; no hay esposas ni hijos ni amores excesivamente fuertes. Nuestros hombres están condicionados de modo que apenas pueden obrar de otro modo que como deben obrar. Y si algo marcha mal, siempre queda el soma. El soma que usted arroja por la ventana en nombre de la libertad, Mr. Salvaje. ¡La libertad! - El interventor soltó una carcajada -. ¡Suponer que los Deltas pueden saber lo que es la libertad! ¡Y que puedan entender Otelo! Pero ¡muchacho!

El Salvaje guardó silencio un momento.


- Sin embargo - insistió obstinadamente -, Otelo es bueno, Otelo es mejor que esas películas.

- Claro que sí - convino el interventor -. Pero éste es el precio que debemos pagar por la estabilidad. Hay que elegir entre la felicidad y lo que la gente llamaba arte puro. Nosotros hemos sacrificado el arte puro y en su lugar hemos puesto el sensorama y el órgano de perfumes.
- Pero no tienen ningún mensaje.
- Sí, el mensaje consiste en emitir una gran cantidad de sensaciones agradables para el público.
- Los argumentos han sido escritos por algún idiota.
El interventor se echó a reír.
- No es usted muy amable con su amigo, Mr. Watson, uno de nuestros más distinguidos ingenieros de emociones.
- Tiene toda la razón - dijo Helmholtz, sombríamente -. Porque todo esto son idioteces. Escribir cuando no se tiene nada que decir…
- Exacto, pero eso exige un ingenio enorme. Usted logra fabricar coches con un mínimo de acero, obras de arte a base de poco más que puras sensaciones.
El salvaje movió la cabeza.
- A mí todo esto me parece horrendo.
- Claro que lo es. La felicidad real siempre aparece escuálida por comparación con las compensaciones que ofrece la desdicha. Y, naturalmente, la estabilidad no es, ni con mucho, tan espectacular como la inestabilidad. Estar satisfecho de todo no posee el encanto que supone mantener una lucha justa contra la infelicidad, ni el pintoresquismo del combate contra la tentación o contra una pasión fatal o una duda. La felicidad nunca tiene grandeza.
- Supongo que no - dijo el salvaje, después de un silencio -."





ALDOUS HUXLEY, "UN MUNDO FELIZ"

jueves


CAPÍTULO VIII

Del buen suceso que el valeroso don Quijote tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento, etc.

En esto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo; y, así como don Quijote los vio, dijo a su escudero:

-La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear, porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta, o pocos más, desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer; que ésta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra.

-¿Qué gigantes? -dijo Sancho Panza.

-Aquellos que allí ves -respondió su amo- de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas.

-Mire vuestra merced -respondió Sancho- que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.

-Bien parece -respondió don Quijote- que no estás cursado en esto de las aventuras: ellos son gigantes; y si tienes miedo, quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla.

Y, diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba, advirtiéndole que, sin duda alguna, eran molinos de viento, y no gigantes, aquellos que iba a acometer. Pero él iba tan puesto en que eran gigantes, que ni oía las voces de su escudero Sancho ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que eran; antes, iba diciendo en voces altas:

-Non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete.

Levantóse en esto un poco de viento y las grandes aspas comenzaron a moverse, lo cual visto por don Quijote, dijo:

-Pues, aunque mováis más brazos que los del gigante Briareo, me lo habéis de pagar.

Y, en diciendo esto, y encomendándose de todo corazón a su señora Dulcinea, pidiéndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en el ristre, arremetió a todo el galope de Rocinante y embistió con el primero molino que estaba delante; y, dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo. Acudió Sancho Panza a socorrerle, a todo el correr de su asno, y cuando llegó halló que no se podía menear: tal fue el golpe que dio con él Rocinante.

-¡Válame Dios! -dijo Sancho-. ¿No le dije yo a vuestra merced que mirase bien lo que hacía, que no eran sino molinos de viento, y no lo podía ignorar sino quien llevase otros tales en la cabeza?

-Calla, amigo Sancho -respondió don Quijote-, que las cosas de la guerra, más que otras, están sujetas a continua mudanza; cuanto más, que yo pienso, y es así verdad, que aquel sabio Frestón que me robó el aposento y los libros ha vuelto estos gigantes en molinos por quitarme la gloria de su vencimiento: tal es la enemistad que me tiene; mas, al cabo al cabo, han de poder poco sus malas artes contra la bondad de mi espada.

  
EL QUIJOTE
MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA


sábado


Cuando escuché al aprendiz de astrónomo,
cuando me presentaron en columnas
las pruebas y las figuras,
cuando me mostraron las tablas y diagramas
para sumarlos, dividirlos y medirlos,
cuando yo, sentado, escuche al astrónomo discurrir
con gran aplauso en la sala,
qué pronto, inexplicablemente, me cansé y enfermé
hasta levantarme e irme a caminar solo
en el húmedo y místico aire nocturno,
y de vez en cuando miré hacia arriba
en silencio perfecto, a las estrellas.



W. Whitman

Filamento. Émbolo. Desuso. Sinuoso. Lindes. Ágape. Caviloso. Sedimento. Aterido. Confinar. Desprevenido. Almena. Andamiaje. Nébula. Meteoro. Chisporrotea. Espantapájaros. Enrarecido. Gramófono. Garabato. En boga. Cirro. Esquilmada. Vomitivo. Adormilado. Amortiguar. A ras. Puntillas. Peluca de palabras. Bonsái. Coquetear. Pimplar. Pin-up. Pirarse. Pirulo. Pispar. Pitapita-putaputa- gallinas. Pizpireta. Pocho. Póker. Preludio. Puzzle. Rezumar. Ring –cuadrilátero-sonido telefónico: sueño-. Sarpullido. Sirte –banco de arena en el fondo del mar- sitiar. Slip. Snob. Soga. Meiga. Memento –recuerdo o evocación-. Milady. Morgue. Olé. Parka. Esquimal. Pater family. Pche. Pimpampum. Absorto. Guijarro. Lámina. Vagón. Capote. Corneta. Sucinto. Solemne. Engatusar. Haragán. Tupida. Trolero. Condensar. Mullir. Coral. Silogismo. Diáspora. Dedal. Abulia. Tapón. Epicúreo. Atómico. Canalón. Triquiñuelas. Ornamento. Izar. Gótico. Crocante. Autómata. Fatuo. Filoso. Antorcha. Bisagra. Erra/tico/nte. Clandestino. Travestir. Díscolo. Tirante. Meridiano. Oblicuo. Revelación. Jauría. Viscoso. Curvar. Confitado. Ominoso. Desgarrado. Témpera. Mandala. Escamotear. Pelícano. Tribulación. Sintético. Desasosiego. Apogeo. Crudo. Cabaret. Talismán. Sésamo –símbolo microcosmos, vida y crecimiento-. Candoroso. Turbador. Rejilla. Zozobra. Querubín. Desmembrar. Estertor. Sambenito. Caústico. Retama. Arrobar –ansia-. Repudiar. Intemporal. Tumulto. Hacedor. Camilla. Tamarear –hacer ruido al andar entre la maleza-. Tachán!. Trácala –trampa, engaño-. Trompazo. Triquitraque. Tsétsé –sueño-.Vichyssoise –sopafría-. Vodevil –comedia de tema intranscendente, divertido y picante-. Voilá. Yuppie. Me cachis. Enroscar. Bosquejar. Cítara. Epifanía. Numinoso. Vasallo. Avanzadilla. Tómbola. Okupa. Rugir. Ópera prima. Francotirador. Fricción. Afrancesado. Corbata. Baluarte. Estampida. Colmillos. Vasija. Manosear. Esquirol. Cresta. Balada. Deshojar. Recóndito. Escarbar. Radiante. Derrapar. Titubear. Frenesí. Estrépito. Trituradora. Florido. Pajolera. Bandazo. Pórtico. Postila. Vahído. Circo. Abuchear. Mueca/gesticular. Colapso. Pícaro. Bizarro. Simpósium. Aluvión. Colateral. Esbozo. Fanfarrón. Harakiri. Flato. Traca. Burlar. Destilar. Cháchara. Arregañadientes. Poltrona. Verónica –voltereta-. Mestizaje. Catalejo. Zar. Chiflado. Masticar. Absenta. Vidente. Ninguneado. Truculento. Mitómano. Permeable. Preciso. Sesudo. Erudito. Taladro. Aparatoso. Crucigrama. Amputar. Cochambroso. Aturullado. Apostar. Reconcomer. Silo. Esquizoide. Escurridizo. Entorpecer. Goloso. Capo. Enhebrar. Renquear. Duermevela. Platónico. Pasmo. Escombros. Catacumbas. Agarrotar. Combar. Armónica. Ábaco. Precesión. Matriuska. Tribal. Trébol. Recados. Cúpula. Cápsula. Pleamar. Halo. INTERLUNIO. Cintilar –destellos luz-. Rupestre. Persuadir. Catacumba. Bambalina. Sílaba. Zapar. Lisérgico.

martes



LISBON REVISTED

Nada me ata a nada.
Quiero cincuenta cosas al tiempo.
Anhelo con la angustia del hambre de carne
No sé bien qué
-definidamente lo indefinido…
Duermo inquieto, y vivo en el soñar inquieto
Del que duerme inquieto a medias soñando.

Me cerraron todas las puertas abstractas y necesarias.
Corrieron cortinas ante todas las hipótesis que habría                                                       (podido ver en la calle.
En el callejón que me encontré no está el número de                                                      (puerta que me dieron.

Desperté a la misma vida que me había adormecido.
Hasta mis ejércitos soñados sufrieron la derrota.
Hasta mis sueños se sintieron falsos al ser soñados.
Hasta la vida sólo deseada me harta –hasta esa vida…

Comprendo a intervalos inconexos;
escribo por lapsos de cansancio;
y es un tedio hasta del tedio lo que me arroja a la playa.

No sé qué destino o futuro compete a mi angustia sin                                                                       (timón;
no sé qué islas del Sur imposible me aguardan,
en qué palma de la mano la literatura me dará un verso                                                             (al menos.

No, no sé esto, ni otra cosa, ni cosa alguna…

Y en el fondo de mi espíritu, donde soñó el sueño
en los campos últimos del alma, donde memoro sin causa
-y el pasado es una niebla natural de lágrimas falsas-,
en los caminos y atajos de los bosques remotos
donde supuse mi ser,
huyen desmantelados, últimos restos
de la ilusión final,
mis ejércitos soñados derrotados sin haber sido,

mis cohortes por existir despedazadas en Dios.

Otra vez vuelvo a verte,
Ciudad de mi infancia pavorosamente perdida…

Ciudad triste y alegre, otra vez sueño aquí…
¿Yo? Pero, ¿soy yo el mismo que aquí viví, y que aquí volví,
y aquí volví a volver y a volver,
y aquí de nuevo vuelvo a volver?
¿O todos los Yo   que aquí estuve  o estuvieron somos
una serie de cuentas-entes ligadas por un hilo-memoria,
una serie de sueños de mí por alguien que está fuera de                                                                (mí?

Otra vez vuelvo a verte,
con el corazón más lejano, el alma menos mía.

Otra vez vuelvo a verte _Lisboa y Tajo y todo-
transeúnte inútil de ti y de mí,
extranjero aquí como en todas partes,
tan casual en la vida como en el alma,
fantasma errante por salones de recuerdos
con ruidos de ratas y de maderas que crujen
en el castillo maldito de tener que vivir…

Otra vez vuelvo a verte
sombra que pasa a través de sombras y brilla
un momento a una luz fúnebre desconocida
y entra en la noche como la estela del barco se pierde
en el agua que dejamos de oír…

otra vez vuelvo a verte,
mas, ¡ay, a mí no vuelvo a verme!
Se rompió el espejo mágico en que volvía a verme idéntico,
y en cada fragmento fatídico veo sólo un pedazo de mí
un pedazo de ti y de mí.

Abril 1926
Álvaro de Campos...